El prerrománico del Reino de Asturias
Santianes de Pravia

antianes de Pravia es la iglesia prerrománica más antigua que se conserva del prerrománico asturiano.

Fue mandada construir por el rey Silo y su esposa Adosinda, entre los años 774 y 783, según consta en la Crónica Albedense del Reino de Asturias, y puesta bajo la advocación de San Juan Apostol y Evangelista.

Formaba parte de un complejo de edificios regios, levantado tras el traslado de la Corte de Cangas de Onis a Pravia. También fue panteón real y en su nártex estuvieron enterrados el rey Silo, su esposa Adosinda y, tal vez, el rey Mauregato.

El templo ha llegado a nosotros profundamente modificado, fundamentalmente a raíz de las transformaciones realizadas en los siglos XVII y XIX. No obstante, en los años 70 del pasado siglo se hicieron excavaciones y estudios de su planta y estructura originales, y en 1981 se acometió una restauración que intentó aproximar el templo a su aspecto primitivo. En esta restauración se suprimió la espadaña que había sido añadida en 1868, siendo preservada en una nueva ubicación, a un lado de la iglesia.

La iglesia, perteneciente a la etapa inicial del prerrománico asturiano, era de planta basilical de tres naves separadas por arcos de medio punto con aparejo de ladrillo sobre pilares, nave transversal de igual longitud que la anchura de las naves y un único ábside semicircular ligeramente peraltado, que desde el exterior tenía apariencia plana. En la remodelación del siglo XVII se transforma radicalmente la cabecera, desaparece el ábside semicircular y se construyen tres ábsides de planta rectangular; el transepto también quedó modificado. En la actualidad, esta distribución se ha visto alterada con el añadido de nuevas estructuras, como los ábsides laterales y la tribuna sobre el vestíbulo.

Se entra al templo atravesando un vestíbulo anexado a la fachada principal, al que se accede por un vano que carecía originalmente de puerta, y a la nave central a través de un vano adintelado. Sobre el dintel hay una copia moderna de la lápida fundacional de la iglesia, acróstico en el que se puede leer en cualquier dirección desde el centro la frase SILO PRINCEPS FECIT. Esta lápida fue destruida en la remodelación del siglo XVII y solo se conserva un fragmento.

La estructura de la cubierta es de madera (originalmente, el ábside semicircular estuvo abovedado) y los paramentos murales son de mampostería, con sillares en las esquinas.

En alguna zonas se conserva el pavimento original, de tipo romano (opus signinum).

En las escavaciones realizadas han aparecido materiales de la primitiva iglesia. Entre estos cabe destacar el pilar del altar, dos canceles decorados con círculos y motivos vegetales, de inspiración visigoda, que se conservan en el Palacio de la Quintana, y una pila bautismal, la más antigua conservada en Asturias. En los muros laterales también se conservan unas pequeñas ventanas con arco de herradura.