El prerrománico del Reino de Asturias
Santa María de Bendones

e desconoce en que fecha se construyó este templo, aunque, por sus similitudes con San Julián de Los Prados, se piensa que pertenece a la época de Alfonso II el Casto (792-842). La primera referencia escrita es un documento del año 905, en el que Alfonso III hace donación del templo a la catedral de Oviedo.

En el año 1936, en el marco de la Guerra Civil Española, la iglesia es incendiada y permanece arruinada y olvidada hasta su reconstrucción a finales de los años cincuenta del pasado siglo.

El edificio no presenta la característica planta basilical, sino que cuenta con una única nave transversal, a la que se accede desde el típico vestíbulo de los templos del arte prerrománico asturiano, por una puerta adintelada. Al vestíbulo se entra por una puerta que cuenta con arco de medio punto con aparejo de ladrillo, impostas a modo de capiteles y jambas monolíticas. Adosadas a este y ligeramente retranqueadas hay dos salas con ventanas cerradas por celosías.

En el lado opuesto, orientada al este, se encuentra la cabecera plana tripartita, abierta a la nave transversal por tres arcos, uno por cada capilla. El ábside mayor está abovedado y los laterales cuentan con cubierta de madera. En la parte alta de la capilla mayor se encuentra la típica cámara sin acceso interior del prerrománico asturiano, abierta al exterior por una ventana trífora con columnas y arcos con aparejo de ladrillo.

Desde los lados estrechos de la nave transversal, orientados a norte y sur, se accede a dos salas adosadas.

En el interior se encuentra la segunda ara de altar más antigua del prerrománico asturiano, así como restos de pinturas murales que guardan alguna semejanza con las de San Julián de Los Prados.

En el exterior, una torre exenta de época muy posterior se alza a corta distancia del templo.

Es Monumento Nacional desde el año 1958.